Nuestra Visión
Vemos a millones de personas alrededor del mundo agruparse para solucionar
problemas en común, para educar a los jóvenes, para curar, para
considerar las verdades eternas, para disfrutar de las cosa buenas de la tierra,
y para trabajar, mano a mano, con los más necesitados, respetando su
dignidad, sus sueños, y sus esfuerzos.
En nuestra visión, las organizaciones de la sociedad civil, las grandes
y las pequeñas, se convierten en merecedores del apoyo financiero de
los demás a medida que se profesionalizan ellas mismas. Las vemos expandir
sus programas y desarrollarse institucionalmente, dándose cuenta que,
para obtener más fondos, tienen que prestar más atención
a su Junta Directiva, a su administración, a su mercadotécnica,
a la evaluación científica de los resultados de sus programas,
a las relaciones humanas con sus socios financieros.
Vemos a donantes locales responder al trabajo duro que las OSCs hacen y crecer
en generosidad, colaborando con grupos más allá de sus círculos
familiares y de negocios, cosa que no es común en los países en
desarrollo. Vemos a donantes del exterior aunar esfuerzos con donantes locales
para fortalecer sociedades civiles que promueven la democracia, fortalecen economías,
y promueven el bienestar de todos, sobre todo de los más necesitados.








